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f1.8 – 50mm – 1/1250 – ISO 400

En invierno, hacemos menos fotos en exteriores de nuestros peques. Es tiempo de menos parque y más casita.

Al contar normalmente con menos luz natural en casa, muchas veces conseguimos fotos que técnicamente son una patata, pero tienen un valor incalculable porque puede ser la única foto de la primera papilla de frutas que se tomó nuestro hijo, o la primera vez que consiguió ponerse de pie con ayuda del sofá, o dibujando en casa con esa carita de concentración que nos chifla… Nosotras denominamos a este tipo de instantáneas “para el recuerdo” :)

Además son instantáneas que cobrarán todavía más valor con el paso de los años, porque igual ya no vivimos en la misma casa, o ha cambiado mucho la decoración… y serán fotos con súper poderes, porque nos teletransportarán al pasado en un segundo.

¿Y si además de ser fotos “para el recuerdo” lográramos que tuvieran buena calidad? Sería estupendo ¿verdad? Pues buscando un poquito las mañas, ¡es posible!

Os vamos a dar algunos apuntes para sacar el mayor partido posible a la luz de vuestros hogares y conseguir mejores fotos:

¿Cuál es la mejor hora para hacer fotos en casa?

Pues al contrario que en fotos de exterior, donde preferimos el amanecer y el atardecer evitando las horas centrales del día, en interior, la mejor hora es la del mediodía, ya que es cuando más luz entra en nuestros hogares y el sol está arriba del todo, por lo que será más fácil tener luz indirecta y homogénea.

Rápido, ¡más luz para las fotos de nuestros peques en casa!


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f2.8 – 56mm – 1/60 – ISO 200

Si tienes una foto bonita a la vista, ¡corre, hazla! Si no ha quedado bien técnicamente, seguirá siendo bonita, aunque será “para el recuerdo”. Acto seguido, abre persianas a tope, descorre cortinas, quita de en medio (si es posible), los obstáculos que impiden que llegue la luz a tu escena. Una cortina bien abierta y una persiana subida por completo, pueden marcar una diferencia enorme en la calidad final de la foto. Así ya tienes una primera foto asegurada “para el recuerdo” y puedes seguir fotografiando en mejores condiciones de luz.

Otro recurso sencillo es utilizar reflectores. No hace falta tener un reflector como tal (aunque son económicos), pero se puede iluminar bien la cara y los ojos con un folio blanco o con una bandeja forrada de papel aluminio. Mesas blancas, sábanas y edredones blancos, ropa clarita, etc, son nuestras aliadas, porque reflejan la luz que viene de la ventana y la potencian.

Las ventanas, nuestras amigas

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f3.2 – 50mm – 1/60 – ISO 1000

Ya decía Jackie Rueda en uno de sus excelentes cursos, que la luz natural es la mejor crema de belleza y es que es así. Una carita bien iluminada, sin sombras duras y con ese brillito en los ojos, se consigue con una ventana cerca y con nuestro modelo situado frente a ella. Así que podemos, como el que no quiere la cosa, situar sus juguetes favoritos cerca de la luz de una ventana… una mesita para dibujar… mover un poquito el sillón para acercarlo a la fuente de luz, iniciar una conversación con nuestro hijo, en ese lugar… y mientras tanto aprovechar para hacer unos cuantos clicks.

Es bueno tener en mente que el mejor ángulo para situar al modelo frente a una ventana es de 45º porque permite sombras suaves que añaden profundidad a la foto. Para disparar la foto, estarás en la pared de la ventana, pero no justo frente al modelo claro, para no bloquear la luz que entra.

Lo más importante es captar la luz en los ojos, si tenemos una foto donde los ojos están bien enfocados e iluminados, tenemos casi seguro una foto bonita, aunque el resto tenga menos luz.

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f1.4 – 50mm – 1/200 – ISO 3200

También podemos jugar con el contraluz. En este caso, con nuestros polluelos cerca de la ventana y preferiblemente por la mañana o al atardecer para no tener una luz demasiado fuerte.

Objetivos


f1.8 – 50mm – 1/125 – ISO 400

Necesitamos objetivos luminosos, es decir, que permitan grandes aperturas, para dejar pasar la mayor luz posible.

Por un presupuesto módico de unos 130€ (módico para el riñón que cuesta todo en fotografía), os recomendamos el 50mm a f1.8 (número pequeño de f= mayor apertura=más luz). Es un objetivo de focal fija luminoso, con el que además podréis conseguir un bonito desenfoque de fondo. Si os lo podéis permitir económicamente, es posible elegir el 50mm a f1.4, que abre todavía más, por lo que permite que entre más luz y tiene una calidad excelente (bastante más caro, eso sí).

Otros objetivos muy chulos son el 85mm a f1.8 y el 35mm a f2.8 o si nos ha tocado un piquito en la lotería de estas fiestas, el 35mm a f1.4.

Seguro que se pueden recomendar más, pero si es vuestro primer objetivo y no queréis gastar mucho el 50mm a f1.8 os va a dar más de una alegría.

Ajustes para tu Reflex

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f3.5 – 50mm – 1/40 – ISO 1250

Estos ajustes que pueden servir de punto de partida para disparar en modo manual dentro de casa:

Apertura
En interior, apertura grande ande o no ande, si nuestro objetivo abre a f1.8 como máximo, procuraremos disparar a esa apertura, porque así entrará la mayor luz posible. A veces a aperturas extremas, es más difícil conseguir controlar el foco, así que si la luz nos lo permite, en vez de la apertura máxima que permita nuestro objetivo, podemos abrir un poco menos, por ejemplo a f2.2, que sigue siendo una apertura maja, pero es más fácil acertar con el enfoque.

Velocidad
Si tenemos poca luz, debemos encontrar el punto justo para disparar a la menor velocidad posible, pero sin que salga movida. Más velocidad = menos luz, menos velocidad=más luz, pero también puede que = foto movida.

Es ideal procurar no bajar de 1/125. Pero si no tenemos apenas luz y nuestro modelo está quieto (Algo poco habitual normalmente a no ser que esté dormido, viendo dibujos…) podremos bajar la velocidad a 1/60 y rezar para que no se mueva y salga movida.

ISO
Si después de ajustar la apertura y la velocidad, el exposímetro no marca 0, es decir no está en el centro sino a la izquierda, subiremos la ISO, la sensibilidad, que nos dará mayor luz a la foto, pero a cambio añadirá ruido, por lo que iremos subiendo la ISO cuando no quede más remedio. En interiores, normalmente hablamos de ISO400 para arriba, hasta el punto máximo que vuestra cámara lo tolere, es decir que produzca un ruido aceptable.

Medición puntual
Otro ajuste que podemos hacer, es el de cambiar la medición a puntual. Así se medirá la luz en el punto justo que nos interese, asegurando una correcta exposición de esa zona, por ejemplo, la carita.

Con luz artificial

Si disparamos de noche, con luz artificial, pues cuanta más luz mejor y si es luz lateral, mucho mejor que la de arriba para evitar sombras duras y ojos oscuros. En este caso, si disparamos en RAW, pondremos el balance de blancos a AUTO y después lo ajustaremos en edición.

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f1.4 – 50mm – 1/60 – ISO 3200

Por otro lado, podemos hacer fotos interesantísimas y potentes, con una escena en oscuridad y como única fuente de luz un frigorífico abierto, un iPad, una lámpara de lectura…

Si no os queda más remedio que utilizar el flash incorporado a la cámara, podéis difuminar la luz con una servilleta de papel blanca, o con un vaso de papel blanco colocado sobre el flash para evitar fotos horribles planas, quemadas y sin detalle.

Esperamos que hayáis visto la luz y que de ahora en adelante hagamos fotos de interior a nuestros peques con la calidad que merecen nuestras fotos “para el recuerdo”.